Un reciente reporte especial por el Diario The Economist, titulado Women and Work ? Closing the Gap, (Las Mujeres y El Trabajo ? Cerrando la Brecha), nos habla sobre el avance histórico de las mujeres en la fuerza laboral en los países con las economías mas desarrolladas del mundo.
Según dicho estudio, desde los años 1970 en los países más ricos del mundo, el número de mujeres que participan en la fuerza laboral ha crecido de un 48% a un 64%, existiendo gran variación de país en país, donde los países Nórdicos están al frente con un 70% de participación.
A pesar de estos grandes avances, a las mujeres todavía se les dificulta obtener los puestos directivos más altos, como por ejemplo el hecho que las mujeres conformen solamente el 3% de los CEOs de las empresas de la lista Fortune 500. Igualmente, sigue existiendo una brecha en la remuneración salarial, ya que como nos revela este reporte, a través de los países miembros de la Organización para la Cooperación y Desarrollo de las Economías (OECD por sus siglas en ingles), las mujeres ganan un 18% menos que los hombres.
Sin embargo, hoy en día, a través del mundo los políticos estén fomentando que más mujeres ingresen a la fuerza laboral formal para así mejorar su panorama económico.
Esto se debe a que el aumento de mujeres en la fuerza laboral ha beneficiado de gran manera a la economía de estos países. En las mujeres las empresas han encontrado más trabajadoras preparados ya que en la mayoría de los países desarrollados e inclusive en muchos países en vías de desarrollo, hoy en día hay más mujeres con títulos universitarios que hombres. Estas trabajadoras con sus ingresos incrementan el dinero disponible para gastar y los impuestos que los países recopilaban. Adicionalmente, se estima que en Europa y los Estados Unidos, las mujeres controlan entre un 70% a un 80% de todas las decisiones de compra del hogar e inclusive tienen una gran influencia en las compras de vehículos y computadoras, productos que antes se pensaban que eran generalmente comprados por los hombres.
Otro factor importante, por el cual es cada vez más importante la presencia de más mujeres en la fuerza laboral es que en muchos países desarrollados del mundo existe un descenso en la tasa de natalidad causando que la población de personas en edad de trabajar abruptamente disminuya. Esto trae consigo terribles consecuencias para las economías de estos países en general y es particularmente desgastador para sus sistemas de pensiones. Si más mujeres trabajasen, esto ayudaría a compensar esta disminución en la fuerza laboral.
El impacto macroeconómico de las mujeres en la fuerza laboral es algo que muy poco se ha medido, sin embargo, McKinsey estima que el PIB de Los Estados Unidos es ahora un 25% más alto gracias a la participación laboral de las mujeres. Un analista de Goldman Sachs, estima que si la tasa de empleo entre hombres y mujeres fuese equivalente, es decir, que se eliminaran las actuales divergencias, el PIB de los Estados Unidos pudiese aumentar hasta un 9%; el de la zona Europea aumentaría un 13% y el de Japón en un 16%.
Sin duda hay un gran margen de mejora en algunos países ricos y aun más en los países en vías de desarrollo.
Si quieren conocer más sobre este reporte el cual explora las razones por las cuales el progreso o avance de las mujeres en los países desarrollados aparentemente se ha estancado, visiten: http://www.economist.com/node/21539928/print