AMEDNA ante la situación actual de crisis, dramático en cuanto a lo sanitario y muy preocupante a nivel empresarial, económico y por tanto de empleo, ha elaborado un documento presentando como propuestas algunas de las medidas que en el ámbito empresarial y laboral consideramos importantes a tener en cuenta. Os facilitamos el documento en el interior de la noticia.
PROPUESTAS DE AMEDNA PARA HACER FRENTE A LA CRISIS DEL COVID 19
La pandemia del COVID 19 ha supuesto una emergencia sanitaria de primer orden con un dramático balance hasta el momento en cuanto a personas fallecidas y contagiadas en todas las comunidades españolas, entre ellas Navarra y también en el resto de países a nivel mundial.
Unido a esta trágica situación sanitaria, la crisis se ha transmitido a la economía y a la sociedad con una afección importantísima en el tejido empresarial y en el bienestar de la ciudadanía.
Las asociaciones empresariales, como organizaciones clave para el apoyo de los y las empresarias que las integran, juegan un importante papel que se ve hoy incrementado ante el estado de alarma y la crisis económica generada, la incertidumbre, y las consecuencias que actualmente y a futuro previsiblemente tendrán un impacto negativo para las empresas y el empleo.
AMEDNA además de ser una asociación empresarial intersectorial, integra entre sus asociadas no solo a empresarias sino también a mujeres directivas, y su finalidad, además de la ya señalada y común a las asociaciones empresariales, es decir, a su finalidad empresarial, tiene una finalidad social, la defensa de la igualdad de oportunidades entre mujeres y hombres en el ámbito empresarial y laboral.
Desde el punto de vista empresarial AMEDNA está actuando proactivamente en el asesoramiento y apoyo de sus empresarias, canalizando y trasladando la información más relevante, detectando las necesidades de sus asociadas y atendiendo a sus consultas. Pero al mismo tiempo continúa con la realización de acciones y proyectos y la difusión también de los de sus asociadas. Por otro lado, estamos también realizando el análisis sobre las posibles repercusiones en el ámbito de la igualdad de la actual crisis y de las medidas que se vienen adoptando.
La situación de emergencia además de las terribles consecuencias sanitarias, económicas y laborales puede conllevar también un importante retroceso en los avances conseguidos con mucho esfuerzo.
Desde nuestra perspectiva las actuaciones prioritarias han de ir dirigidas a combatir, primero, la pandemia y la atención a enfermos/as, y segundo, a paliar el fuerte impacto en las empresas y en el empleo.
Un reciente informe de la OIT señala que la crisis causada por el COVID 19 ya ha provocado la suspensión de millones de empleos y producirá un incremento de las cifras de desempleo, así como que el porcentaje de mujeres que perderán su empleo será mucho mayor que el de los hombres. Hay que tener en cuenta también que las mujeres ocupan el mayor porcentaje del trabajo a tiempo parcial.
Debemos recordar que en España las mujeres tienen una tasa de actividad del 53% frente al 65% de los hombres, una tasa de desempleo del 17% frente a algo menos del 14% de los hombres y una tasa de empleo del 44% frente al 56% de los hombres, cierto que en Navarra los datos son (o eran) mejores en cuanto a tasa de desempleo que se situaba en el 8% en hombres y en el 10% en mujeres, pero también contamos con una brecha salarial de género superior a la del resto del estado. En definitiva, si las respuestas no atienden a las diferentes realidades, es indudable que se agravarán las brechas existentes.
También tenemos que tener en cuenta la situación de las mujeres a nivel empresarial, posicionadas fundamentalmente en la microempresa. En los datos facilitados a propósito de los ERTES en Navarra, (que en la desagregación por sexo y atendiendo a sectores como la industria reflejan similares porcentajes a la ocupación de las mujeres en los mismos) vemos la importantísima afección que ya en este momento está teniendo la crisis para los pequeños negocios que son además los que encontrarán mayores dificultades para la salida.
El Instituto Vasco de Competitividad publicó en 2019 un análisis sobre la vulnerabilidad financiera de las empresas de Navarra que hoy cobra especial relevancia. En dicho estudio se habla de la situación de vulnerabilidad financiera de las empresas referida a la probabilidad en cuanto a la capacidad de hacer frente a las obligaciones de pago ante cambios de factores externos.
En dicho estudio Navarra era una de las comunidades autónomas con menor vulnerabilidad financiera, si bien las micro y las pequeñas empresas eran las que contaban con más altas probabilidades de no poder hacer frente a sus obligaciones de pago, de hecho, el porcentaje de empresas vulnerables era casi el doble en las micro y pequeñas empresas en comparación con las medianas y grandes empresas.
Partiendo de la situación descrita desde AMEDNA se proponen las siguientes:
medidas y acciones
• Apoyo a la liquidez de las empresas y especialmente de autónomas/os.
• Agilización de la respuesta bancaria y posibilidad de disponibilidad inmediata de los préstamos solicitados. (Es ahora cuando la necesidad es urgente).
• En cuanto a la cuota de autónomos/as y prestaciones por cese de actividad, instar al cumplimiento de los plazos marcados (los pagos de prestaciones se produjeron el día 30 pero las cuotas correspondientes a los días comprendidos entre el 14 y 31 de marzo para los/as trabajadores autónomos/as beneficiarios de la prestación por cese en la actividad se anuncia que serán devueltas en la segunda quincena del mes de mayo).
• Extensión de la prestación al autónomo/a una vez finalizado el estado de alarma durante los primeros meses hasta recobrar la actividad.
• Posibilidad de dar continuidad a los ERTES una vez finalizado el estado de alarma para que las empresas puedan incorporar a los/as trabajadores de forma escalonada y de acuerdo con el incremento de la actividad.
• Exonerar de la retención de impuestos en sus facturas generadas durante los meses de duración del estado de alarma y durante los tres siguientes meses a las y los autónomos sin empleados/as a su cargo, con ingresos inferiores a 50.000 euros en el ejercicio fiscal anterior.
• Analizar la posibilidad de implantar medidas para los/as autónomos/as ya contempladas en otros países europeos como exonerar del pago del IVA si no se supera una facturación mínima, o exención o reducción de la cuota mensual de acuerdo con la facturación.
• No vincular las ayudas directas a autónomas/os a los ingresos familiares, la ayuda ha de dirigirse a la autónoma/o no se trata de ayudas a la unidad familiar o al sostenimiento familiar, sino a la propia autónoma/o, directa, por el hecho de serlo y para que con autonomía e independencia la destine a las necesidades que considere prioritarias. De igual forma debiera desligarse también del patrimonio.
• Establecer ayudas directas (no solo aplazamientos) para el pago de alquileres de locales de negocio cerrados por Real Decreto (o reducción de actividad) especialmente en pequeños negocios y para aquellas empresas cuyo plazo previsto para la renovación de la actividad se sitúe en el último tramo del desescalamiento.
• Analizar la posible implantación de medidas positivas para el emprendimiento, especialmente teniendo en cuenta que éste se incrementará como suele suceder en los periodos de mayores cotas de desempleo, y especialmente entre las mujeres, en emprendimientos por necesidad y adoptar medidas innovadoras en este sentido por ejemplo como el cheque emprendedor/a que supone una ayuda a emprendedores para sufragar alojamientos en espacios de trabajo flexibles o como en Francia donde los/as autónomas/os no han de efectuar ningún tipo de pago durante el primer año deactividad y con cobertura sanitaria, de jubilación o incapacidad temporal o también la eliminación del requisito de capital inicial para la constitución de sociedades limitadas. Habrán de articularse, además de medidas proyectos que actúen de soporte, revisión y en su caso apoyo, especialmente en el emprendimiento femenino.
• Abordar no solo moratorias en el pago de impuestos sino impulsar una política fiscal que resulte menos gravosa para las empresas, necesaria siempre pero especialmente en la situación de crisis actual y futura.
• Promover proyectos destinados al apoyo a las empresas y a la diversificación y el intra emprendimiento. En los momentos actuales las empresas y sobre todo los pequeños negocios se encuentran en una situación de incertidumbre nunca conocida, las y los empresarios se encuentran inmersos en las dudas que se plantean para el futuro, respecto a la continuidad o no de su actividad, los plazos que pueden ser determinantes para la adopción de decisiones, la cobertura de las necesidades más urgentes. En muchos casos los negocios van a tener que reinventarse para poder tener una salida después de la crisis y contar con un asesoramiento de consultoría experta puede resultar de mucha utilidad.
• Promover planes de contingencia en las empresas para la desescalada prevista progresiva a partir de la apertura del confinamiento. Planes de contingencia que aborden los aspectos organizativos y de posible ubicación de personas y de equipos fuera de las instalaciones propias de forma transitoria.
• Apoyar a las empresas no solo turísticas sino también a aquellas que presten servicios presenciales a empresas en la adquisición e instalación de equipos EPis. Navarra no solo ha de promover entornos seguros de trabajo, sino que además será preciso “vender” “Navarra entornos seguros” hacia el exterior para generar confianza y seguridad.
• Apoyo a las empresas para la transformación digital y reducción de las brechas digitales existentes. Esta situación de crisis y necesidad ha puesto al descubierto las carencias existentes en el conocimiento y en la disposición de equipos e instrumentos para el uso realmente eficaz de la tecnología, así como las brechas digitales existentes que dificultan la implantación de medidas e impiden competir en igualdad de condiciones.
• Impulsar medidas para la viabilidad y sostenibilidad de las propias asociaciones empresariales que actúan como vehículos de apoyo y de referencia para el tejido empresarial.
• Incorporar el enfoque de género en las medidas sociales y económicas destinadas a afrontar sus consecuencias de la crisis (integrar los datos desagregados por sexo, incluir el expertise de género en los planes de respuesta, diseñar estrategias de mitigación centradas en los efectos económicos en las mujeres…etc.), la igualdad cobra aún más sentido en contextos de crisis.
• Prestar apoyo a la continuidad de los proyectos y acciones, así como a las empresas que han apostado claramente por el objetivo 5 de los ODS durante los años previos a la pandemia del COVID 19 ya que van a resultar fundamentales para sostener la agenda en el contexto de crisis. El apoyo y seguimiento será si cabe más importante para abordar las medidas que adopten en términos de empleo, conciliación, salarios, inversiones o gobierno corporativo.
Amedna propuesta de medidas para hacer frente a la crisis del COVID 19 (151.19 KB)